Mi recuerdo de Sandro
Tuve el honor de ver a Sandro sobre el escenario en 1994 o 1995, no recuerdo bien. En esa época trabajaba como acomodador en el cine-teatro Bristol de Martínez, hoy un recuerdo porque a fin del 2009 se quemó.
En ese entonces, yo de Sandro no quería saber nada, a mis ojos y oídos era una figura berreta del pasado. Pero cuando lo ví frente al público, solo con su bata roja en el escenario, me tuve que comer lo que pensaba. Porque yo no tenía idea de lo que es (y no sé si es una buena definición) la relación entre un artísta y sus fans, la enorme energía que circula entre ambos a través de un escenario.
Recuerdo que no lo podía creer. Sobre el escenario Sandro estaba gordo y avejentado, ya en esa época no podía respirar, él mismo señalaba que había un tubo de oxígeno junto al micrófono. Una vez cantaba una canción (o mas justo decir, se esforzaba por cantarla, por mantener el tono) tenía que parar, incluso sentarse, y pasaba un largo rato donde el no podía hacer otra cosa que hablar, hablar de él, simpre con un "gracias" hacia el público. ¿Y cómo hacía para que nadie hablara cuando lo hacía él, para que nadie le dejara de prestar atención, para que en un momento pareciera que el tiempo no existía y hubiese una eternidad única en la sala, que a mí me hacía olvidar el reloj?
La función debía durar dos horas, como mucho dos horas y media. Terminó durando poco más de cuatro, por lo que recuerdo, y en un momento hasta parpadeaban las luces del escenario para que la cortara de una vez ^-^ Pero en ese momento el público lloraba diciendo "Sandro, no te vayas" y el respondía "¡Cómo voy a hacer eso!" y de vuelta otra canción, y de vuelta a empezar. El tipo no tenía aire a esa altura, y se notaba, y no le importaba.
En un momento el se asoma al borde del escenario y dice "¿Ustedes creen que yo las veo? Frente a mí hay una pared de luz por los focos, más allá no veo nada, no veo un carajo, solo me llegan sus gritos". Y se reía. Y al poco rato le empezaban a tirar ropa. Y yo me mataba de risa viendo la sonrisa de él y nunca sabré si lo que decía era verdad o no ^-^
Pero yo ví mujeres grandes, abuelas saltando como locas encima de las butacas, gritando desaforadas con sus hijas y sus nietas, cerca de 3000 personas hechas un volcán de alegría y eso no tiene nombre, no se puede estimar y es algo que era realmente para grabar.
Y ahí Sandro me enseñó algo, lo que es el fervor popular, lo que puede llegar a ser eso. Algo que no puede obviarse en el FuturoPlus, para bien y para mal.
Un recuerdo inolvidable.