2012, el Fin del Mundo que te venden
Hace más o menos diez días que fuí a ver 2012.
No la comenté antes porque me dejó un dolor de estómago tan feo, que dudé si merecía un post o no.
Para quien busca una opinión, si te interesa ver cine catástrofe andá a verla. Pero fuera de eso, esta película no existe de tan mala que es.
¿Que esté llena de errores, mal actuada, con un guión pésimo me hizo mal? No exactamente, sino el trasfondo ideológico que tiene su argumento, que te lava bien el cerebro mientras tragás pochoclo.
Sin entrar en analizar la ridiculez del argumento base de la película, todo su desarrollo termina basándose en premisas sectarias, clasistas o (como se diría en Argentina) garcas. A primera vista uno podría preguntarse qué tiene eso de raro, o qué diferencia hay con la realidad cotidiana. Es que justamente, los planteos son tan directos y crudos que parecen dirigidos a gente con el cerebro lavado. Ni se calientan en poner la menor sutileza, porque en cierta forma ya saben que frente a lo que se muestre no habrá reacción. Y si consideramos que todas esas premisas se digieren junto con el pochoclo durante casi tres horas muy bien llevadas, en un momento se me ocurrió si esto no es un entrenamiento, una inducción.
¿Pero qué premisas son esas?
- Los que sobreviven al 2012 son los occidentales ricos. Yanquis y europeos, mas todos aquellos que pagaron mil millones de euros por pasaje. Los pobres, trabajadores que incluso colaboran en la salvación de estos elegidos, solo merecen un agradecimiento fuera de las arcas que los salvan.
- Las arcas son construídas en una zona central de Asia de tan difícil acceso, que nadie salvo los elegidos tiene acceso a ellas. De eso se encargaron los Gobiernos de las mayores potencias del mundo, quienes ocultaron su construcción hasta a su misma población.
- Por supuesto, los buenos se salvan pero porque así estaba escrito. Una postura semirreligiosa, tipo "si te tenías que salvar, te salvarás" porque
- Los buenos son tontos, ingenuos, torpes idealistas sentimentales con astucia y "viveza" cero. Como el científico negro gracias al cual al menos se salva algo, donde parece ser que
- Los negros pueden ser capaces pero igual son unos idiotas, incluso el Presidente que en la peli "sugieren" que podría ser Obama (y no lo es, pues me parece que Obama ni llega a los talones de este personaje, que al menos trata de ser digno).
- Al final, siempre las decisiones son de blancos sajones "racionales" y absolutamente egoístas. No importa que los chinos hayan sido los diseñadores-constructores de las arcas que "preservan a la humanidad": son gente descartable, que se conserva al final por un acto de piedad ¿o simplemente por un cálculo de necesidad futura, una garantizada raza esclava para el nuevo mundo?
- Las arcas operan con la vieja y probada tecnología de petróleo: ni los ecologistas pueden aceptar esta película, las naves llevan sendas chimeneas de escape de bestiales y contaminantes motores diesel. O sea que aparte de preservar a la élite dominante actual, también preservan su cultura y su tecnología, el circo sigue tal cual como siempre y el happy end está garantizado.
- Para rematarla, en los últimos minutos, cuando en las arcas los supervivientes salen a cubierta para ver la costa del Nuevo Mundo que les espera (y a estas alturas, ya se sabe para qué: para ser tan saqueado y explotado y comercializado como el anterior) se ven en el cielo helicópteros... ¿pero de qué tipo? Pues de tipo militar, faltaría más, cosa lógica porque en caso de haber otros supervivientes, la supremacía de los tripulantes de las arcas debe ser indiscutida. A sangre y fuego.
O sea que las premisas de 2012, que alegremente comemos con pochoclo dulce o salado, no difieren demasiado con lo que se supone plantea un cierto Grupo Bildelberg, "los que manejan el mundo" según cada vez más conspiranoicos.
Muy posiblemente todo 2012 sea una gran bufonada para levantar dinero con pala, que es lo único que busca Hollywood actualmente (y que me hizo decidir que no pienso volver a pisar una sala de cine, a menos que valga realmente la pena). Pero no lo creo.
Como mencioné al comienzo, esta película es una herramienta de inducción. Una fábula para seguir aceptando el statu quo, un mensaje que asegura que aunque el mundo se acabe, ese statu quo no cambiará.
¿Estaré exagerando? Eso lect@r es algo que decides tú.
Por mi parte, si yo hubiese intervenido en el guión, hubiera estado fenomenal que esas arcas hubieran sido torpedeadas a último momento, y el Nuevo Mundo quedara colonizado por náufragos perdidos en una balsa...